
Los muros de aquella institución era alta, casi lo suficiente para que no pudieran cruzar esos muros, y me veía allí, frente el, en silencio, sintiendo el viento suave mover mi cabello, el clima era fresco, el frío no era tanto. Estaba junto a un nuevo amigo que conocí solo unos días antes de que ocurriera algo maravilloso. Quién imaginaría que tras esos muros, entre la cuidad y la escuela, un bosque que de día era un lugar de paz, iluminado, con vida, con color, en la noche podría ser el mas tenebroso lugar, donde personas que cruzaban por ahí en la noche quedaban locas, asustadas, o tal vez jamás volvían. No creía nada de eso, hasta que una noche, sin esperarme, salí corriendo de mi casa, huyendo de allí, sin noción alguna, me había adentrado en ese lugar, cuando me di cuenta estaba bastante adentrada, y que el volver o el avanzar me quedaban igual, como no quise volver a mi casa solo seguí mi camino, tratando de estar tranquila, prestando atención en donde pisaba, siguiendo el camino que usaba para ir a la escuela, en todo ese silencio, y la soledad, sentía una presencia, nada negativo, pero me daba miedo. Cuando ya llegue al muro que rodeaba la escuela, corrí hasta un lado de esta, donde había una enorme roca, y tras ella una, no tan pequeña, abertura, casi justo de mi tamaño, ingrese a el, y solo corrí lo mas que pude hasta la escuela.

En la mañana, subí hasta la azotea y mire desde allí el bosque, el aspecto que había tenido la noche anterior no se parecía nada a esta que veía ahora, los árboles formaban como un escudo, cerrándose hacia el lado del camino, y uniéndose ambos lados en el medio del camino, prohibiendo el paso a la luz en el interior, parecía no tener vida alguna, nada lo iluminaba solo pequeñas luces que alcanzaban a ingresar por pequeños orificios entre los árboles, pero eran tan pequeños que no daban luz alguna. Pero esa mañana, los árboles tenían una una distancia entre el otro extremo, tenía color, vida, y se escuchaban los cantos suaves de las aves y animales.
Al caer la noche, no quise ir a casa, y me quede en la escuela, como no tenía sueño, por lo que subí a la azotea, y me quede en el momento que caía la noche, observe como aquellos arboles se cerraban, me llamo un poco la atención, el color de aquellos arboles se apagaban, ni la luz de la luna alcanzaba a detallar el color. Pero eso no fue lo mas extraño, porque alcancé a ver una persona entre ellas, pero parecía solo una ilusión. No le di mucho importancia, y solo volví adentro, para dormir.

En la noche siguiente, esa mañana no había pasado nada, pero en la tercer noche, conocí a mi amigo, quien era un chico callado, tímido, y sin negarlo, jamás lo había tenido en cuenta. Pero, en aquel lugar, cuando me adentre al bosque, lo vi, allí, sonriendo, como si estuviera hablando con alguien, pero en el momento de que me acerque a el, volvió a ser el chico de antes, y sin decir nada suspire y me acerque a el. _Es hermoso de día. ¿No? _
Mire hacia arriba sonriendo un poco en lo que el, me miro y suspiro. _Solo se esta protegiendo_ Me dijo, lo mire sin entender y me mostró su mano, tenía una pequeña hada, me sorprendió, pero me encanto, era hermosa y tierna, y de pronto sentí como si alguien estuviera a mi lado, pero bajo mío estaba una sombra del cual parecía otra hada, y se movía sola, de pronto empezaron a aparecer mas y en la sombra del chico, había otra, pero parecía un rey, fue todo maravilloso, jamás imagine que algo maravilloso podría pasar allí, pero de repente, todo desapareció, no sabía que pasaba, mas el, me jaló del brazo escondiéndome detrás de una roca. Cuando una de las hadas me jaló suavemente de la blusa y me señalo hacia una dirección oscura, que era alumbrada por una luz, que no era natural, un chico, de mi mismo grado, quien era loco por las ciencia ficción y no me extrañaba que estuviera allí, queriendo alguna evidencia de la leyenda que abundaba sobre este bosque.
_Es el que quiere encontrarlos, quiere atrapar a uno de ellos, para mostrar que existen, toda las noches esta aquí_ Me dijo el chico a mi lado en susurro, lo mire y suspire un poco. _Lo conozco, tiene un fanatismo con las leyendas y mitos_ Dije de manera molesta en lo que el chico me toco el hombro y me señalo una salida de aquel bosque sin que el otro se de cuenta. Desde esa noche, había pasado 3 días desde que no iba al bosque de noche, pero esta vez quise ir a ver, y algo feo ocurría, cuando llegue, Este chico fanático de las ciencias ficción, tenía a un grupo de hadas encerradas y una de las elfos, en una jaula, cuando me acerque a ellos, trate de soltarlos, pero el se dio cuenta y me atrapó, empezó a poner trampas por todos lados, y se veía como el bosque perdía poder, y cuando desde ese lugar, vi una chica sobre la roca que cubría el agujero por donde yo ingresaba a la escuela, en lo que le llamo la atención a esta persona loca, en cuanto a su descuido uno de los elfos lo atacó con su arma y solo le dio un pequeño susto, a lo que el como cobarde salió huyendo, y gracias a eso, fuimos liberados, antes de la noche, mi amigo había llegado con unas pociones mágicas, la cual dejo derramar sobre el suelo, en medio de aquel bosque, pareció que tomo vida, pero al ser de noche se veía aun ese color oscuro y el aire tenebroso, al ver que todo estaba a salvo, solo nos decidimos a retirarnos de allí.
Mire el suelo, y venia los puntos de las pequeñas luces que alcanzaban a invadir el lugar, y como diversión empece a guiarme por ellos, pisando cada luz, y mirando hacia atrás, me di cuenta que la luz al ritmo que yo iba pisando tras mío se apagaba, y cuando le di el aviso a mi compañero, miramos ambos hacia atrás y entre medio y sobre nosotros, pasaron tres espíritu, elegantes, como reyes, dos hombres y una mujer, quien parecía ser la reina.
Fue en ese entonces que nos miramos y reímos, dándonos cuenta que ellos eran los que protegían el lugar, y que no necesitaban la ayuda de dos niños como nosotros, pero aun así nos sentimos bendecidos por ayudar. Nos agradecieron dándonos una joya de hadas a cada uno.
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